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Mercado de helados en Perú: líderes

por emprende2021
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El mercado de helados en Perú mantiene consumo estable todo el año, con liderazgo concentrado, marcas emergentes y una fuerte identidad artesanal.

El mercado de helados en Perú: estructura, marcas y tradición

El mercado de helados en Perú presenta una estructura altamente concentrada, con una marca dominante que lidera ampliamente la categoría, mientras que el resto de los competidores se reparte participaciones menores. A pesar de esta concentración, el sector ha demostrado una notable capacidad de resiliencia, manteniendo niveles de consumo estables durante todo el año y adaptándose a los cambios en las preferencias del consumidor.

Si bien el verano sigue siendo el periodo de mayor dinamismo comercial, el consumo de helados ha logrado trascender la estacionalidad gracias a la diversificación de formatos, sabores y ocasiones de consumo. Esta evolución ha permitido que la categoría se consolide como un segmento relevante dentro de la industria de alimentos y bebidas en el país.

Estacionalidad y comportamiento del consumo

Tradicionalmente, los meses de verano concentran el mayor volumen de ventas de helados en el Perú. Se estima que cerca del 30 % del consumo anual se registra durante esta temporada, impulsado por las altas temperaturas y un mayor gasto en productos asociados al disfrute y la indulgencia.

Sin embargo, el mercado ha mostrado una evolución significativa. Las empresas del sector han desarrollado estrategias orientadas a sostener la demanda durante todo el año, incorporando presentaciones familiares, formatos individuales para consumo en el hogar y productos con perfiles más cremosos, que amplían las ocasiones de compra más allá del verano.

Alta concentración del mercado peruano

Uno de los principales rasgos del mercado de helados en Perú es su alto nivel de concentración. De acuerdo con el ranking elaborado por el especialista Benjamín Justo y el Consumer Marketing Analytics, una sola marca concentra más del 80 % de la participación total del mercado, lo que configura un escenario altamente competitivo para el resto de los actores.

Este contexto obliga a las marcas de menor escala a diferenciarse mediante precio, innovación o propuestas de valor específicas para lograr visibilidad frente a un líder con fuerte posicionamiento histórico.

D’Onofrio y su liderazgo absoluto

Según el análisis del especialista Benjamín Justo, D’Onofrio lidera el mercado peruano de helados con una participación de 82,9 %. La marca, perteneciente al grupo Nestlé, cuenta con un portafolio que supera los 50 productos, abarcando múltiples segmentos de consumo.

Entre sus principales líneas se encuentran Pezziduri, Sin Parar, Frío Rico, Alaska y Sublime, marcas que han logrado una conexión sostenida con distintas generaciones de consumidores peruanos.

Cobertura y distribución como ventaja competitiva

Uno de los factores clave que explican el liderazgo de D’Onofrio es su amplia red de distribución. La marca mantiene presencia en supermercados, bodegas, quioscos y puntos de venta informales en todo el país, lo que asegura una alta disponibilidad del producto incluso en zonas alejadas de los principales centros urbanos.

Esta cobertura nacional refuerza la frecuencia de compra y la recordación de marca, elementos fundamentales en una categoría de consumo masivo.

Artika y su estrategia de crecimiento

En el segundo lugar del mercado se encuentra Artika, con una participación aproximada de 3,0 %. Aunque la diferencia frente al líder es amplia, la marca ha logrado consolidarse como uno de los principales competidores del sector.

Su ingreso al mercado estuvo marcado por una estrategia de precios accesibles, orientada a captar consumidores sensibles al costo. Posteriormente, la empresa amplió su portafolio incorporando productos de mayor valor agregado, buscando mejorar su posicionamiento y márgenes.

Origen y expansión de una marca peruana

Artika nació como un emprendimiento familiar en Quillabamba, Cusco, y con el tiempo se expandió hacia ciudades como Arequipa y Lima. Su denominación actual fue adoptada luego de un conflicto legal que le impidió seguir utilizando el nombre “Alaska”, lo que marcó un proceso de redefinición de su identidad de marca.

Este recorrido refleja la capacidad de adaptación de las marcas locales dentro de un mercado altamente competitivo.

Yámboly y otras propuestas del mercado

Yámboly registra una participación cercana al 1,1 % del mercado total. Aunque su cuota es menor, su presencia evidencia la diversidad de propuestas disponibles para el consumidor peruano.

Estas marcas suelen operar en nichos específicos, apostando por diferenciación en sabores, formatos o cercanía con el público.

El crecimiento del segmento artesanal

El segmento de helados artesanales concentra alrededor del 6,6 % del mercado peruano. Estas propuestas se caracterizan por ofrecer sabores diferenciados, uso de ingredientes naturales y formatos que permiten mayor personalización.

Los helados artesanales suelen comercializarse en vasos, conos o envases familiares, y permiten la incorporación de toppings, reforzando la percepción de calidad y experiencia.

Marcas propias y el rol del retail

Las marcas propias de supermercados alcanzan una participación de 6,4 % dentro del mercado. Su crecimiento está impulsado principalmente por compras por ocasión realizadas directamente en el punto de venta.

Cadenas como Tottus y propuestas especializadas como Cousine & Co han ampliado su portafolio con alternativas que van más allá de los sabores tradicionales, incorporando opciones premium y diferenciadas.

Helados tradicionales del Perú

Más allá del mercado industrial, el Perú cuenta con una rica tradición de postres congelados que forman parte de su patrimonio gastronómico. Estas preparaciones reflejan la diversidad cultural y culinaria del país.

Uno de los ejemplos más representativos es el queso helado de Arequipa. A pesar de su nombre, no contiene queso, sino una mezcla de leches cocidas con canela, clavo, coco deshidratado, azúcar y, en algunas versiones, yemas de huevo.

Queso helado como símbolo cultural

El queso helado está vinculado a la historia del convento de Santa Catalina y se ha convertido en un emblema de la identidad arequipeña. Su textura particular y su sabor delicado le han valido reconocimiento a nivel internacional como uno de los postres congelados más destacados.

Cada cuarto domingo de enero, la ciudad de Arequipa celebra el Día del Queso Helado, con ferias y actividades que atraen a locales y visitantes.

Muyuchi y técnicas ancestrales

En Ayacucho, el muyuchi representa otra expresión del patrimonio heladero peruano. Se elabora artesanalmente a partir de leche y maní, combinados con especias como canela y clavo, y se congela mediante técnicas manuales que utilizan hielo y sal.

Esta preparación conserva métodos ancestrales que conectan la gastronomía con la historia andina.

Shikashika y raspadillas andinas

En las zonas altoandinas también es común el shikashika, una raspadilla elaborada con hielo rallado y acompañada de jarabes de frutas, miel o leche. Su presencia es habitual en ferias y festividades locales.

Estos postres no solo cumplen una función refrescante, sino que también forman parte de la vida comunitaria.

Sabores nativos e innovación

La creatividad de las heladerías peruanas ha permitido integrar sabores nativos como lúcuma, aguaymanto y chirimoya en propuestas contemporáneas. Esta combinación de tradición e innovación refuerza la identidad del mercado de helados en Perú.

Perspectivas del mercado

De cara a los próximos años, el mercado de helados en Perú enfrenta el reto de equilibrar la alta concentración con el crecimiento de marcas alternativas. La innovación en sabores, formatos y canales será clave para sostener el dinamismo del sector y responder a un consumidor cada vez más informado y exigente.

Fuente: America Malls & Retail/ americaretail-malls.com

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