sociedad
Hoy la reputación es online: 4 sencillos consejos para mantener una buena imagen digital de tu negocio
Desde las redes sociales hasta la app del banco: una buena experiencia determina el éxito de la imagen corporativa; más del 50 % de la reputación de una marca hoy depende de la interacción online.
Bien decía Warren Buffet: “Lleva 20 años construir una buena reputación y 5 minutos destrozarla”. En el mundo de los negocios (y sobre todo en marketing digital) esto ha cobrado más relevancia que nunca, pues cada mensaje o acción de las compañías llega hoy a millones de usuarios y clientes potenciales en cuestión de segundos gracias a las redes sociales.
De ahí la importancia que el correcto funcionamiento de los canales de venta, comunicación y plataformas digitales de las empresas, hoy sea parte central de las estrategias de marca, pues cuando se brinda una atención excepcional las recomendaciones de boca en boca se convierten en likes, buenos comentarios y mayores niveles de conversión. Esto, porque más del 50 % de la reputación de una marca actualmente viene de la interacción online, de acuerdo con un estudio de Weber Shandwick.
La forma en la que esté diseñado y funcione un sitio web, landing page, app o tienda en línea, dice mucho a los consumidores acerca de cómo se trabaja y gestiona un negocio. No todo está en los bajos precios o las grandes ofertas; cuando los compradores encuentran lo que buscan con facilidad, y tienen una experiencia de navegación óptima, es más sencillo convencerlos de comprar nuevamente y aumentar su fidelidad a una marca a largo plazo.
Un sitio o plataforma deficiente y que no responda a las necesidades de los usuarios son los principales detonantes de una mala imagen corporativa. A fin de evitarlo, destaco cuatro consejos para procurar una excelente reputación en el mundo online:
1. Construye una identidad accesible
Las redes sociales han cortado la brecha entre consumidores y marcas como ninguna otra herramienta. Contar con presencia en los diferentes y nuevos canales que existen hoy en día como TikTok, Instagram o Snapchat, es esencial para crear una identidad que inspire confianza y refleje cercanía con diversas audiencias. Esto facilitará la comunicación, ayudará a despuntar tu reputación online y permitirá comunicarte rápidamente con tus clientes en caso de escenarios difíciles.
2. Genera opiniones y reseñas de clientes verdaderos
El 92 % de los consumidores online se alejan de una marca si se encuentran con una mayoría de comentarios negativos. Para evitarlo, una buena práctica es hacer que los clientes muestren lo satisfechos que están con el producto o servicio, por lo que una campaña en la que se aliente al consumidor a dar su opinión o experiencia es una buena alternativa para mejorar la reputación de forma orgánica.

3. Elige una buena estrategia de medición
Prestar atención a comentarios y reseñas de los usuarios es fundamental para cuidar la reputación de un negocio en el mundo online y, para ello, es necesario una estrategia de métricas para distinguir la retroalimentación negativa de la positiva.
Al correr tus campañas de social media o email marketing a través de tu CRM, es posible monitorear al instante la percepción que tienen los usuarios respecto a una marca o servicio.
4. Siempre comunica con claridad
Las crisis pueden ocurrir en cualquier empresa; no obstante, cuando una marca no se expresa de una manera clara ante estas situaciones, puede confundir a clientes potenciales, y sumarse a una mala experiencia.Una comunicación rápida y concisa es fundamental, pues hoy es bien sabido que el marketing de boca en boca (advocacy) es la manera más efectiva para establecer confianza y familiaridad entre consumidores y comunidades.
Sin duda, la reputación de una marca hoy es el activo más valioso que se puede procurar, pues poco sirve diseñar buenos productos, servicios o experiencias si al final no se refleja en la satisfacción de los consumidores, tanto dentro como fuera del mundo digital.
Fuente: Shelley Pursell /entrepreneur.com
Las mujeres tal vez sean mejores al invertir que los hombres; les machoexplicaré por qué
Esta no es la primera vez que los investigadores han descubierto que las mujeres son mejores inversionistas. Lo asombroso de este fenómeno es que ni las mujeres ni los hombres parecen saberlo.Credit…Robert Neubecker
Al evaluar el riesgo de una inversión el exceso de confianza es muy perjudicial. Ellas suelen sufrir menos a causa de este atributo.
Merrill era hombre, al igual que Lynch. ¿Y Goldman? Varón, así como Sachs. Charles Schwab es hombre, como también lo fue E. F. Hutton. Gordon Gekko era un macho alfa. ¿Qué hay de Jordan Belfort, el Lobo de Wall Street? Obvio, compadre.
Héroes o villanos, triunfadores o perdedores, reales o imaginarios, nuestros inversionistas icónicos son muy muy masculinos. Es, sin embargo, un error, pues resulta que casi siempre las mujeres son mejores cuando se trata de inversiones.
El mes pasado, la empresa Fidelity ofreció la prueba más reciente: durante un periodo de diez años, sus clientas ganaron, en promedio, 0,4 puntos porcentuales más al año que sus contrapartes varones. Quizás no parezca mucho, pero al paso de unas cuantas décadas puede sumar decenas de miles de dólares o más.
“Esto nos enseña a invertir como mujeres”, dijo Lorna Kapusta, directora de inversionistas mujeres y compromiso del cliente en Fidelity.
Esta no es la primera vez que los investigadores han descubierto que las mujeres son mejores inversionistas. No obstante, lo sorprendente de este fenómeno es que parece que ni los hombres ni las mujeres son conscientes de ello y terminan privándose de algunas lecciones que pueden ayudarles a invertir mejor a ambos.
El análisis de Fidelity incluyó 5,2 millones de cuentas de clientes (algunas personas tenían más de una) de 2011 a 2020. Revisó cuentas individuales para el retiro, 529 planes y cuentas de corretaje básicas que manejaban las personas (no los asesores financieros), pero no las cuentas de las empresas, como los planes de jubilación. No se excluyó ninguna estrategia: se monitoreó a quienes compraron y vendieron acciones individuales al igual que a quienes se mantuvieron en los fondos de inversión.
La razón por la que las mujeres obtienen mejores rendimientos es por la manera en la que compran y venden. O, más bien, por la manera en la que no hacen esto. Las clientas de Fidelity compraron y vendieron la mitad de lo que lo hicieron los clientes varones. Vanguard detectó patrones parecidos también durante una década cuando analizó las cuentas para el retiro de las empresas que maneja; durante ese periodo, cada año, al menos el 50 por ciento de los varones hicieron más transacciones con ellas que las mujeres.
Eso está muy mal. En un artículo clásico publicado en el año 2000 en The Journal of Finance titulado “Trading Is Hazardous to Your Wealth”, dos profesores, Brad M. Barber y Terrance Odean, demostraron justo eso. De 1991 a 1996, los inversionistas individuales que compraron y vendieron más obtuvieron un rendimiento anual de 6,5 puntos porcentuales menor al desempeño general del mercado de valores.
El año siguiente, en otro artículo titulado “Boys Will Be Boys” estos dos profesores abordaron el tema de las transacciones y el género. Desde luego que las mujeres también compraron y vendieron más de lo que debían y, de 1991 a 1997, sus transacciones redujeron sus ganancias netas 1,72 puntos porcentuales al año. Pero las transacciones en las que incurrieron los hombres, más frecuentes aún, hicieron que sus rendimientos disminuyeran 2,65 puntos porcentuales, más del doble del mal desempeño en el caso de los varones que detectó Fidelity años más tarde.

¿Por qué los hombres compran y venden demasiado? Barber y Odean se lo atribuyen a una seguridad excesiva en sí mismos. ¿Y de dónde procede este exceso de confianza? William J. Bernstein, un neurólogo que hace algunos años centró su atención en el campo de las inversiones, señala que se debe a la testosterona.
Esta hormona es la causante de tres problemas que enfrentan los inversionistas: reduce el temor, aumenta la ambición y contribuye mucho al exceso de confianza.
“Hace cosas maravillosas en la masa muscular y en la capacidad de reacción, pero no ayuda mucho en el discernimiento”, dijo.
Si actúas con poco temor, es muy probable que resultes perjudicado cuando los mercados caigan, puesto que tendrás demasiado dinero puesto en el tipo de inversiones equivocado. De igual manera, una ambición desmedida puede llevarte a correr demasiados riesgos. En cuanto al exceso de confianza, Bernstein, quien es autor de libros como The Investor’s Manifesto, sugiere una pregunta que uno mismo debe hacerse: ¿qué tan seguro estoy de lo que estoy haciendo?
“Cuando estás seguro de algo en el tema de las finanzas, estás delirando”, explicó.
En cambio, quizás las mujeres no tengan tanta seguridad como deberían. Las pruebas de Fidelity en este tema son deprimentes: en 2017, una de sus encuestas reveló que solo el 9 por ciento de las mujeres pensaban que podían ser mejores inversionistas que los hombres. Este año, solo el 14 por ciento de las mujeres dijeron que tenían muchos conocimientos sobre ahorros e inversiones y el 33 por ciento, que se sentían seguras tomando decisiones sobre inversiones.
¿Cómo llegamos a este escenario? Algunas respuestas son obvias, al menos para las mujeres casadas con hombres: durante mucho tiempo, demasiados maridos tomaron el control de todo lo relacionado con las inversiones, ya fuera porque los hombres se sentían con la autoridad suficiente como para reclamar el control debido a que eran los únicos o los principales contribuyentes al ingreso familiar o porque tenían la convicción inmerecida de que estaban mejor preparados para esa labor. Es difícil ganar confianza sin experiencia.
Invertir implica tomar decisiones sin disponer de toda la información. Pero esto puede ser difícil para las mujeres, dijo Manisha Thakor, planificadora financiera y fundadora de MoneyZen, una consultora en Portland, Oregón. “Las mujeres están socializadas para ser perfectas, para saber todo antes de dar un paso”, dijo, y usó como argumento una conferencia TED que dio sobre el tema Reshma Saujani, fundadora de Girls Who Code. “Los hombres se sienten más cómodos tomando decisiones sin saberlo todo”, agregó.
Kapusta de Fidelity también atribuye parte de la culpa de la falta de confianza al lenguaje usado en la industria de servicios financieros. “Es jerga”, dijo. “Alfa. Beta. Incluso la forma en que se nombran las nuevas soluciones. Gestor automatizado o roboadviser. ¿Qué es un roboadviser?”.
Las inversiones no tendrían que implicar palabras extrañas ni ser complicadas. Basta con comprar unos cuantos fondos que incluyan todas las acciones o bonos de un segmento del mercado en especial, correr un riesgo razonable según nuestros objetivos de inversión y horizonte de tiempo y dejar el dinero en paz hasta que lo necesitemos.
Esta última parte es importante debido a que el éxito en las inversiones tiene mucho que ver con nuestro comportamiento. Los elementos básicos de las inversiones se pueden aprender en cinco minutos, pero, para tener éxito, hay que controlar las emociones durante cinco décadas o más.
Eso es lo que concluyen estudios como el de Fidelity. Y cada vez que aparece otro similar, vale la pena gritar los resultados a los cuatro vientos para que más mujeres se animen a comenzar a invertir o a seguir haciéndolo, de tal modo que esto las lleve a tener un éxito enorme.
¿Existe el riesgo de incurrir en estereotipos? Sin duda. De lo que estamos hablando son promedios, y abundan los hombres que no tienen confianza en sí mismos y las mujeres intrépidas. Muchos jóvenes se aferran a cada palabra que dice Cathie Wood, una administradora de dinero famosamente agresiva.
Es cierto: la falta de temor y la codicia que superan el promedio pueden enriquecer a las personas afortunadas de cualquier género que ponen todo su dinero en un paquete de apenas un puñado de acciones que terminan funcionando muy bien. Pero esto solo funciona si lo dejan ahí durante décadas y no cometen el error de vender las acciones cuando caen y comprar cuando están elevadas.
En una entrevista reciente, Terrance Odean, profesor de Finanzas en la Escuela de Negocios Haas de la Universidad de California, campus Berkeley, justificó a algunos hombres. Después de todo, tal vez una parte del dinero de las cuentas de Fidelity que la empresa analizó era una especie de dinero que estaba destinado para arriesgar.
Odean no considera que esté mal que la gente apueste en acciones el dinero que puede darse el lujo de perder, si ese es su concepto de diversión. Eso podría ser el diez por ciento de su cartera total y dejar el resto de las inversiones sin mover mientras aprovechan todas las acciones o los bonos del mercado.
Entonces, esta es una pregunta para las mujeres que viven en matrimonios heterosexuales y para los hombres que están en matrimonios gay: si hace mucho tiempo le otorgaste a tu pareja la responsabilidad de realizar las inversiones, tal vez ahora sea un buen momento para comenzar a charlar y asegurarte de que en tu hogar se esté siguiendo la regla del 90/10. “No es que todos los esposos anden por ahí comprando GameStop”, explicó Odean. “Pero si tu marido sí, tal vez te convenga asegurarte de que esté invirtiendo poco dinero y no mucho”.
Kapusta dijo que las parejas deberían sentarse al menos una vez al año para discutir su estrategia de inversión, de todos modos. Tampoco debería ser una pelea.
“Está bien tomar una copa de vino”, dijo.
Y tal vez puedan sacar lo mejor el uno del otro.
Fuente: Ron Lieber /nytimes.com
«La escasez que vivimos es solo un aviso de lo que vendrá si no conseguimos cambiar el modelo económico»
Se acerca el Black Friday, la jornada de descuentos y compras en las que millones de personas desbordan las tiendas en Estados Unidos y otros países, y sobre la fecha se cierne la sombra de la escasez. Lo mismo ocurre con las Navidades.
Las estanterías, físicas o virtuales, podrían no estar tan abastecidas como otros años o los tiempos de espera podrían ser más largos de lo habitual, advierten los expertos.
Para Alicia Valero, profesora titular en el Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Zaragoza y jefa del grupo de ecología industrial del Instituto CIRCE, la voracidad humana por las materias primas es en parte culpable de todo esto.
La crisis energética, los atascos en las cadenas de suministro y el cierre de fábricas durante la pandemia tienen para ella un denominador común: no hay recursos suficientes y esto va a crear serios problemas de abastecimiento en un futuro no muy lejano.
«Desde los años 70 hemos entrado en un gasto de déficit ecológico. En una generación consumiremos el doble que hoy y en 25 años habremos consumido tanto como en toda la historia del ser humano», dice esta experta en eficiencia energética y ecología industrial.
Y como ejemplo pone que la falta de un solo componente está parando la producción de fábricas enteras de autos o de electrodomésticos.
En esta entrevista nos explica qué está pasando.

La población aumenta con una tasa del 1% anual y la falta de recursos se acentúa en torno a un 3% cada año. ¿Estamos abocados a una escasez permanente?
El problema está en que no podemos seguir basando la economía en el concepto del usar y tirar. Si seguimos por este ritmo de consumo exponencial, sí que estamos abocados a una escasez continua.
Si la población aumenta más o menos el 1% anual, pero las aspiraciones de cada individuo son la de consumir el triple, más o menos, estamos agotando los recursos a una tasa muy alta.
La forma en que extraemos los recursos desde principios del siglo XX nos lleva a pensar que hay bastantes materias primas que dentro de no muchos años tendrán un gran problema de suministro.
Hasta que no frenemos drásticamente esa curva de crecimiento continuo, vamos a seguir teniendo problemas de desabastecimiento de absolutamente todo.
Para revertir esta situación, hay que repensar el modelo. Para empezar, los productos tienen que utilizarse durante mucho más tiempo y tienen que estar pensados para ser recuperados al final de su vida útil.
Entonces, ¿el periodo de escasez en las tiendas que atravesamos ha llegado para quedarse? ¿Debemos acostumbrarnos a no encontrar lo que buscamos?
El coronavirus ha acentuado los problemas. Mientras estábamos confinados, nos dio por comprar muchos aparatos electrónicos para estar entretenidos y conectados. Pero muchas fábricas tuvieron que cerrar debido a problemas de contagios, lo que redujo la oferta.
A esto se ha sumado los cuellos de botella en la cadena de suministro. Estamos viendo cómo los barcos han sufrido colapsos y quizás también un poco de desorganización. Por lo tanto también hay problemas con las mercancías.
Todo esto unido al alto precio de la de los combustibles fósiles y de la electricidad ha provocado que hoy por hoy tengamos probablemente que renunciar a determinados electrodomésticos, consolas, muebles o textiles.
Pero esto es solo la punta del iceberg.

¿Por qué?
Porque si sigues investigando esos problemas puntuales, te das cuenta que realmente el problema de raíz es el desabastecimiento de las materias primas y así llevamos meses viéndolo por ejemplo, con los microchips de los vehículos.
Pero no solo de los vehículos eléctricos, sino de todos. Muy pocas fábricas son capaces de suministrar esos microchips, pero empezamos a oír que ni ellas pueden producirlos porque les falta suministros. Hay un desabastecimiento de materias primas.
La transición energética mundial en la que sustituimos los combustibles fósiles por energías renovables ha llevado a una menor inversión en el descubrimiento y explotación de nuevos yacimientos y esto se ha traducido en un aumento de los precios del gas y del diésel.
Y eso influye también, por ejemplo, en la producción de materias primas para la construcción.
Entonces está todo absolutamente relacionado con todo.
Hay que entender que a medida que agotamos los yacimientos, lo que ocurre es que se va encareciendo el proceso de producción: cuesta mucha más energía, mucha más agua, las empresas causan mucho más daño ambiental para extraer la siguiente unidad de producto.
Los recursos naturales tienen que ser muchísimo más caros.
Ahora mismo vemos cómo los precios han subido. Están por las nubes, pero es que deberían estarlo incluso mucho más porque son recursos escasos.

¿Crees que la sociedad está concienciada de que la Tierra tiene límites, de que los materiales pueden agotarse?
Está claro que hasta ahora no había conciencia. Parecía que todo era abundante y que comprábamos un artículo por internet y al día siguiente lo teníamos en casa.
De momento parece que todo que sigue así, aunque empezamos ya a detectar que las cosas no son infinitas.
Como dice mi padre, vivimos en un planeta finito, con deseos infinitos y esto no es sostenible. No ha habido conciencia en el pasado, pero poco a poco estamos viendo las orejas al lobo.
Los yacimientos son los que son y si seguimos extrayendo minerales a este ritmo, pues habrá problemas de desabastecimiento más pronto que tarde.
¿Cuáles son las predicciones?
Hemos detectado que para las estimaciones más optimistas de recursos minerales, los picos de gran parte de los elementos de la tabla periódica se alcanzarán antes de que acabe este siglo. Eso parece que son muchos años, pero qué son 60-70 años en la historia de la humanidad.
El problema es que si consideramos las reservas, es decir los yacimientos que existen y que podemos extraer de forma económicamente viable, los picos máximos se alcanzarán unos lustros antes.
¿Significa eso que vamos a agotar todas las minas?
No, no, porque seguir extrayendo será tan caro que se encontrarán minas sí, pero es probable que no sean económicamente viables con la tecnología de la que disponemos actualmente.

¿Qué cosas nos van a faltar en el futuro?
Te puedo decir cuáles son los elementos que nosotros hemos detectado que pueden estar en riesgo de no poderse suministrar al ritmo que se que se necesita hoy en día.
Dentro de estos materiales, pues encontramos elementos que son tan comunes como por ejemplo el cobre, que es fundamental para la electrificación, pero también otros elementos comunes, como por ejemplo el plomo.
También faltarán elementos que son muy importantes para las baterías y que por supuesto van a ser fundamentales para los coches eléctricos. Hablamos de litio, del cobalto, del manganeso o del níquel.
Faltarán elementos muy importantes para el despliegue de las energías renovables, como por ejemplo el teluro o el cadmio, que son fundamentales para los paneles fotovoltaicos, al menos para los más eficientes de última generación.
Hay elementos como el tántalo o el estaño que son fundamentales para la electrónica, para los microchips que están dentro de los condensadores, y ¿quién no tiene algo electrónico? Todos tenemos un teléfono móvil en el bolsillo. Para fabricarlos se necesitan esos dos elementos.
Otros minerales en riesgo son el galio o el indio. Ambos son fundamentales, por ejemplo, para la iluminación eficiente, los LEDs, pero también el indio, por ejemplo para que nuestros teléfonos sean táctiles y podamos movernos por las pantallas.
Si seguimos extrayendo de manera exponencial todos los elementos de la tabla periódica, tarde o temprano algo que ahora es abundante acabará siendo escaso.
¿La recuperación de materiales podría ser parte de la solución para revertir está curva de gasto exponencial?
Sí, desde luego que hay que ir hacia lo que se denomina la economía circular, aunque teniendo en cuenta que los límites termodinámicos nos impiden reciclar absolutamente todo.
Generamos basura electrónica continuamente, que se está apilando y que está generando daño medioambiental.
Deberíamos hacer uso de esa basura electrónica para disminuir o al menos tratar de atenuar el volumen anual de extracción de materias primas.
¿Cómo?
Aquí viene el problema.
Como no hemos pensado en el fin de vida de las cosas, no están diseñadas para poder ser recicladas. Por ejemplo, un teléfono móvil contiene 40 elementos en cantidades de miligramos o incluso nano gramos que son imposibles de reciclar funcionalmente y por lo tanto se pierden.
No hay modularidad en el diseño, no hay estándares que permitan recuperar los materiales escasos. Y esto es un problema gravísimo, porque si hay materiales que escasean, de algún sitio hay que sacarlos.

¿Para esto necesitaríamos un compromiso de las empresas, las industrias y los gobiernos no?
Si, pero primero necesitamos que la ciencia investigue tecnologías de separación. Vemos contantemente avances científicos con nuevos materiales, pero no hay avances científicos en la separación de los materiales.
Después de eso hay que invertir en grandes plantas que sean capaces de, con esta ciencia y tecnología, tratar de recuperar al máximo los materiales de los aparatos electrónicos. Las empresas, quizás obligadas por los gobiernos, tienen que hacer que esos productos sean modulares, robustos, fácilmente reciclables.

¿Qué países sufrirán más la falta de materiales y quienes serán los que menos?
Es que como estamos en un mundo globalizado, todos vamos a sufrir los problemas.
El más preparado para hacer frente a todo esto es China. A pesar de que también va a tener dificultades. Pero el gigante asiático tiene las grandes fábricas que no hemos querido tener en Europa porque contaminaban y porque además se producía de forma barata en China y así pues nos ahorramos la mano de obra.
Y luego, además, China tiene multitud de yacimientos en su propio territorio. Y si no tienen los recursos, compran cantidades de terreno ingentes, con minas en Latinoamérica o en África. Y si no tiene las minas, tiene el control de lo que producen otros, porque al final refina esos elementos y luego los vende al resto del mundo.
Así que Estados Unidos ha perdido la hegemonía hace tiempo.
Ahora la hegemonía del mundo no se mide por el número de misiles que tiene un país. Se mide por el número de materias primas que controla y, sin duda, China es desde hace ya varios años o décadas el primero del mundo en este sentido.
Fuente: bbc.com
En SumaCRM by Efficy sostienen que ser emprendedor es una profesión que necesita de emoción, energía e inspiración constante para lograr objetivos. De aquí la recomendación de la lectura de estos 7 libros.
Nadie dijo que ser emprendedor sea fácil y menos en estos tiempos. Con la evolución de la economía española sometida a la pandemia, muchas personas han desarrollado su capacidad creativa y han decidido poner en marcha nuevos proyectos. En el contexto actual, y según un estudio del Observatorio del Emprendimiento de España, el 96% de las personas emprendedoras cree que la crisis por Covid-19 aporta nuevas oportunidades para crear una empresa o abrir líneas de negocio.
“Esta crisis supondrá un cambio en las fórmulas de hacer negocios, así como en los modelos productivos. Es por ello por lo que este escenario reúne las condiciones óptimas para emprender”, señala María Guzmán, asistente de marketing de SumaCRM by Efficy. No obstante, desde la empresa especialista en CRM para pymes y startups aseguran que “ser emprendedor es una profesión que necesita de emoción, energía e inspiración constante para lograr objetivos y no desfallecer ante los millones de obstáculos que surgen cada día y más ahora con las restricciones, los problemas presupuestarios y los continuos ‘noes’”. Por recomiendan a los emprendedores la lectura de estos 7 libros que te ayudarán a motivarte y recibir inspiración:
Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, de Stephen Covey
El libro que revolucionó la manera de concebir el mundo para muchas personas. Más que un libro, se trata de una leyenda. Con un enfoque único, ‘Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva’ se posiciona como el manual de instrucciones por excelencia para resolver cualquier cuestión personal o profesional, y transformarla en una oportunidad de alcanzar la vida que sueñas con tan solo incorporar ciertos hábitos.
El vendedor más grande del mundo, de Og Mandino
Si pensamos que el fracaso no va con nosotros, entonces este libro de ventas es perfecto. Con él podremos aprender a mejorar nuestra vida, a decidir nuestro futuro y a convertir cada fracaso en un éxito, aplicando los secretos que mejor funcionan desde hace siglos para gestionar vidas y negocios.
SNAP Selling, de Jill Konrath
Considerado como una poderosa herramienta de ventas, el libro repasa las técnicas infalibles para construir relaciones beneficiosas, gracias a la optimización de tu proceso de ventas y a sus instrucciones específicas, esta obra resulta indispensable para cautivar a tus clientes.
Fanatical Prospecting, de Jeb Blount
Este libro es un poderoso recurso para emprendedores, ejecutivos y comerciales que descubre de manera clara y directa cómo la prospección es la fase más importante de cualquier proceso de ventas, y detalla, paso a paso, un enfoque único para aprovechar todos los canales que utilizan tus clientes potenciales antes de llegar a ti.

365 trucos para vender más, de Anne Miller
La guía estrella que todo comercial debería leer al menos una vez en su vida para mejorar sus habilidades, su efectividad y su determinación para acercarse a todos sus objetivos.
El libro negro del emprendedor, de Fernando Trías
Este libro analiza los principales factores por los que los emprendedores fracasan. La conclusión es que sobre todo se fracasa por motivos humanos y muy tontos, derivados de la ilusión y del miedo, y no de la gestión empresarial. Y que con un previo auto análisis puedes saber si los cumples, y evitar emprender. Como por ejemplo no tener el apoyo incondicional en tu casa.
Dar para recibir, de Bob Burg
Los secretos para el éxito por fin al descubierto. Está dirigido a aquellos que sienten sus objetivos no parecen acercarse a pesar de lo mucho que se esfuerzan por conseguirlo. El libro narra la historia de Joe a lo largo de su propia transformación: aprendió el poder de interesarse por los demás, de ofrecerles valor y… ¡su vida cambió para siempre!
Fuente: emprendedores.es
Emprendimientos peruanos que nacieron en pandemia con los que todos podemos colaborar
El presidente Francisco Sagasti dispuso una cuarentena estricta en todo Lima Metropolitana desde el domingo 31 de enero. Con ello, una serie de emprendimientos y pequeños negocios que surgieron durante la emergencia sanitaria fueron afectados. Es momento de ponerse una mano en el corazón, la otra en el bolsillo, y colaborar con ellos.
Emprendimientos
Desde medias con diseño, accesorios para bicicletas y clases de baile. Con la pandemia han surgido pequeños negocios que se verán afectados debido a la cuarentena. Aquí, una guía que a todos nos puede servir. (Foto: Instagram)

Rubro: Café peruano. Distrito: Pueblo Libre. Envíos a toda Lima Metropolitana y Callao. Método de pago por transferencia, Yape y Plin. Instagram: @coffeedealers.pe. Contacto: 992718601.

Rubro: Ropa para niños y adultos. Distrito: Chorrillos. Envíos por Rappi Globo y Dscourier. Pago por Yape / transferencia. Instagram: @liziebubble. Contacto: 980787772.

Clases de baile y danza. Distrito: San Miguel: Todo virtual. Método de pago por BCP, Yape, Interbank, Plin y Paypal. Instagram: @angellina_miladi. Contacto: 934041280.

Rubro: Medias, mascarillas y accesorios. Distrito: Cercado de Lima. Envíos a Lima Metropolitana y provincia. Pago a través de Yape/transferencia/Plin. Intagram: @fatcat_peru. Contacto: 993115156.

Rubro: Empanadas congeladas de diferentes sabores. Distrito: Cercado de Lima. Envíos a todo Lima Metropolitana. Método de pago por Yape, BCP, Interbank y BBVA. Instagram: @laempanaderia180. Contacto: .

Rubro: Literatura y filosofía. Distrito: Cercado de Lima. Envíos con Ecobike . Método de pago por Transferencia bancaria. Instagram: @malcontentalibreria. Contacto: 989894652.

Rubro: Ropa urbana y accesorios para ciclistas. Distrito: Lince. Envíos a Lima y provincias. Método de pago Yape, Plin, transferencia. Instagram: @cebra.streetwear. Contacto: .

Regalos personalizados y Sorpresas. Distrito: Breña Envíos a Lima y Callao. Pago con Visa y Mastercard, BCP, BBVA, IBK, Yape y Plin. Instagram:@ohsurprise. Contacto: 959203183.

Rubro: Cuadros personalizados. Distrito: Cercado de Lima. Envíos a Lima y Callao, Método de pago por Yape, Lukita, Plin, BCP Y BBVA. Instagram: @berenice.arte. Contacto: 921740685.

Rubro: Venta de libros, fanzines y prints Distrito: Comas. Envíos a tod Lima Metropolitana. Pago por Yape, Plin, Lukita y transferencia. Instagram: @anonyma.libreria. Contacto: .

Rubro: postres. Distrito: Ventanilla. Envíos a Lima y Callao. Pago por Yape, Plin, Lukita y transferencias. Instagram: @Chocodiva06. Contacto: 943661682.

Rubro: Pastelería Canina. Distrito: Jesús María Envíos a Lima y Callao. Método de pago por Yape, BCP, Interbank y Scotiabank. Instagram: @Chispitas_petcake. Contacto: 987206167.

Rubro: Taller de complementos decorativos. Distrito: San Juan de Miraflores. Envíos a Lima Metropolitana. Pago por transferencia. Contacto: 982 630 096. Facebook: @dconines.
Fuente: elcomercio.pe
Los Nobel en economía Esther Duflo y Abhijit Banerjee se hicieron en el 2008 la siguiente pregunta: ¿qué caracteriza a los hogares de clase media en los países en desarrollo? Para responderla analizaron encuestas de hogares en 13 países de ingresos bajos y medios en Asia, África y América Latina. Exploraron patrones de consumo en alimentación, educación, salud y entretenimiento; características de la ocupación y el empleo; actividades de emprendimiento y acceso a crédito; migración y fertilidad, entre otras muchas variables. Su conclusión, que cito y traduzco aquí, es: “Nada parece más clase media que el hecho de tener un trabajo estable y bien remunerado (…) La razón por la que esto importa ―y, de hecho, por la que importa mucho― es que nos lleva a la idea de un buen empleo. Un buen empleo es un trabajo estable, bien remunerado, que le dé a uno el espacio mental para hacer todas esas cosas que la clase media hace bien (…) Quizá esa sensación de control sobre el futuro que uno deriva al saber que habrá un ingreso cada mes, y no simplemente un ingreso, es lo que permite a la clase media enfocarse en construir sus propias carreras y las de sus hijos.”
Una década después de publicado este estudio, el panorama en América Latina en este frente era agridulce. De un lado, había una muy buena razón para celebrar: tras años de caída sostenida, los niveles de pobreza monetaria se habían reducido sustancialmente. Entre 2002 y 2018, el porcentaje de personas en América Latina con ingresos inferiores a la línea la pobreza (cinco dólares diarios según el estándar para la región) cayó de 42,3% a 23,1%. Fue una caída generalizada, si bien algunos países ―Bolivia, Ecuador, Paraguay― fueron más exitosos que otros como El Salvador, Honduras y República Dominicana.
Pero, de otro lado, había también causas de preocupación. En 2019 solo 4 de cada 10 latinoamericanos de ingresos medios se encontraban suficientemente lejos de la línea de pobreza; el resto carecía de un amortiguador para que, en caso de una recesión profunda, no retrocedieran a la pobreza. Y, esta vulnerabilidad estaba asociada a la calidad del empleo. Al contrario del ideal de Duflo y Banerjee, en América Latina muy pocos trabajadores de ingresos medios (tercer quintil de ingresos) han tenido estabilidad laboral. En 2018, por ejemplo, menos de un tercio de los trabajadores de ingresos medios en Bolivia y Colombia tenían contratos permanentes y más del 40% eran trabajadores por cuenta propia. Y dado que, por razones históricas, en América Latina el acceso a la seguridad social ha estado vinculado al empleo asalariado formal, buena parte de los trabajadores de clase media han estado expuestos a riesgos de pérdida de ingresos por enfermedad y desempleo y sin acceso a una pensión que les proteja en la vejez. Así, por ejemplo, en Chile en 2017 el 30% de los trabajadores de ingresos medios no cotizaba a la seguridad social. En Argentina esta cifra aumentaba a 46% y en Perú, Bolivia y Guatemala, superaba el 80%.

Y es en este contexto en el que llegó la pandemia a América Latina; una región que, pese a representar solo el 8% de la población mundial, concentra el 30% de los contagios y muertes por la COVID-19. Como tantos han señalado, la profunda recesión y las medidas de confinamiento amenazan con revertir los logros sociales en la región. Si bien se anticipan efectos especialmente pronunciados en la población más pobre, la clase media también está siendo duramente afectada. En el 50% de los hogares de ingresos medios al menos un miembro del hogar ha perdido el empleo. La CEPAL estima que, en un escenario moderado, 29 millones de personas podrían caer en la pobreza.
Enfrentar los retos económicos y sociales que traerá la pandemia implicará estrategias de enorme envergadura, incluyendo reformas fiscales estructurales, medidas para recuperar pérdidas educativas y aumentos en la generosidad de las transferencias antipobreza. Sería un error no priorizar en esta agenda las reformas que mejoran el funcionamiento del mercado del trabajo y aumentan el acceso a la seguridad social. Recuperar el empleo formal es esencial para aumentar la productividad y fortalecer las cuentas fiscales. Además, es a través del empleo de calidad ―y no a través de transferencias sociales― como se han afianzado en el mundo las sociedades equitativas. Consolidar, ahora sí, una clase media latinoamericana con estabilidad y resiliencia demandará reformas profundas en materia laboral que, como en el caso de las que proponemos aquí, requieren de amplios consensos sociales. Pero estos esfuerzos son imprescindibles. Se trata, en últimas, de darle a los trabajadores de clase media las condiciones para confiar en el futuro y construir su propio destino.
Fuente: elpais.com / blogs.iadb.org
Que sean raros no quiere decir que no sean negocio… Y lo que vas a leer aquí es una buena demostración.
El negocio de las carreras de coches eléctricos en la luna por control remoto.
Moon Mark es una compañía que ha lanzado un proyecto que consiste en un programa de carreras sobre la luna de coches eléctricos a cuya participación se invita a estudiantes de secundaria de todo el mundo. La competición consiste en diseñar, construir, aterrizar y competir con dos vehículos en la luna guiándolos por control remoto. Detrás de este proyecto hay figuras de gran renombre. Por ejemplo, para el diseño de los coches eléctricos, los participantes contarán con el apoyo de Frank Stephenson quien ha trabajado como diseñador en compañías tan importantes como Ferrari, BMW, Maserati o McLaren.
Otro de los nombres conocidos es el de Elon Musk, quien pondrá a disposición del proyecto su empresa aeroespacial SpaceX que sería la encargada de enviar los dos coches eléctricos a la Luna gracias al cohete SpaceX Falcon 9. El lanzamiento se realizaría desde el Kennedy Space Center en octubre de 2021.
Moon Mark es una compañía privada que ha contratado al diseñador de circuitos de Fórmula 1, Hermann Tilke, para que trace un circuito en Oceanus Procellarum, un mar lunar (una meseta) en donde aterrizará el cohete.
El futuro de la autodefensa
La empresa ArmStar ha diseñado un brazo que presentan como “el futuro de la autodefensa” dado que incorpora todo lo necesario para disuadir a un posible agresor. No obstante, subrayan que se trata del “dispositivo de protección menos letal y fácil de usar que toda persona en la aplicación de la ley debería usar”.
En el BodyGuard, el producto más popular en la compañía, el brazo va equipado con una plataforma que incluye una linterna LED, un puntero láser verde y una cámara para capturar imágenes de la agresión. Cuenta también con un dispositivo de disuasión que provoca un sonido de alta densidad capaz de aturdir al agresor.
David Brown es el inventor de The BodyGuard y fundador de ArmStar compañía de la que forma parte también el actor Kevin Costner, como inversor y patrocinador.

Otra manera de tomarte una copa
El nombre de esta startup vasca es Ositos con alcohol que es precisamente lo que venden, cajas que contienen ositos de gominola cada una de las cuales contiene 15 grados de alcohol de manera que la ingesta de 15 ositos equivale a una copa. Combinados hay cinco: gin:rose, ron:lilo, vodka:boris, tequila:pinche y whiskey:jack, a 9’50 € la cajita.
El origen de Ositos con Alcohol se encuentra en un grupo de estudiantes de la Universidad que pensaron que “sería guay mezclar las chuches de la infancia con el alcohol que tomamos de fiesta. Así, conseguimos reunir las buenas vibras de una buena fiesta en la forma de un osito de gominola. Lo que empezó como una broma ha ido muy lejos”, afirman en la web. Recuerdan, también, que los ositos con alcohol, pese a su forma icónica, son exclusivamente para mayores de edad.

Perfume que huele a dinero
Patrick McCarthy se inspiró en un estudio japonés que aseguraba que los trabajadores eran más productivos cuando a su alrededor se liberaba un aroma a dinero. Así que decidió crear dos fragancias únicas no para comercializarlas sino para estimular al equipo de ventas de su empresa. Para ello requirió los servicios del maestro perfumista Larry Murrison, quien optó por extractos de algodón, seda y lino -los ingredientes principales para hacer los dólares estadounidenses reales- y crear sus nuevas colonias: Money Eau de Parfum y Money. Como toque adicional, McCarthy envuelve el frasco con una caja hecha a base de dinero con billetes reales de Estados Unidos triturados. Las fragancias se distribuyen a través de su ecommerce, liquid money.
Cerveza de autoservicio
PourMyBeer ofrece una solución a los bares para que sean los mismos clientes quienes puedan servirse su propia cerveza sin esperar a que les atienda un camarero. La empresa, con sede en Chicago, fue fundada en 2012, se autoproclama actualmente como líder “en la revolución del autovertido con más de 240 ubicaciones en todo el mundo” y contando con partners de la talla de Buffalo Wild Wing o Ceasars Entertainment, entre otros, preferentemente establecimientos de comida rápida.
Como argumentos de venta a los establecimientos hablan de un aumento del 45% de ventas mas en cerveza dado que obtienen “El ROI más alto para bebidas de barril en bares, restaurantes, cervecerías, casinos, hoteles y tiendas”. A su favor esgrimen, también, la notable reducción de costes de mantenimiento y personal así como la generación de menos residuos.

El bidé portátil
Esta es española y tiene un nombre tan elocuente como CuloClean La empresa distribuye un bidé portátil que consiste en un dispositivo que puedes llevar en el bolsillo y se puede acoplar a las botellas de agua más comunes. Más allá de sus beneficios con la higiene personal, la solución, según sus promotores, es responsable con el medio ambiente y representa una alternativa ecológica y económica al papel higiénico y las toallitas.
320 dólares por un legging, y si quieren vendértelos
En Wone venden ropa deportiva de lujo y diseño minimalista. Hablamos, por ejemplo, de 150 dólares por comprar un sujetador deportivo o 320 dólares por unos legging. No en vano advierten que la razón de ser de Wone es “crear la ropa deportiva de mejor rendimiento del mundo, sin importar el costo”. Orientados a la sostenibilidad de la industria, reducen mucho la producción y la distribución de sus prendas.
Otra peculiaridad que se ha difundido de esta empresa es que los responsables de la misma hacen primero una pequeña investigación sobre el comprador a través de Linkedin y otras redes antes de decidir si le venden el producto o no. Es lo que tiene la exclusividad y el lujo.

Ataúdes personalizados para que tus pasiones te acompañen
La empresa de origen británico Creative Coffins se ha especializado en hacer ataúdes, pero no de cualquier tipo. Los suyos son unos ataúdes de cartón y biodegradables decorados con imágenes vistosas que suelen obedecer a alguna de las pasiones que el finado cultivó en vida. Tanto puede ser una motocicleta, como una guitarra, un perro, un Jaguar o una caja de bombones. La empresa, fundada en 2008, dice dar respuesta a una demanda genuina en busca de una alternativa ecológica a los convencionales ataúdes de madera e “ideales para usar en cementerios naturales o arbolados”, afirman.
Aseguran, también, que sus ataúdes se someten a pruebas de carga de hasta 25 piedras (163 kg) y son adecuados para la cremación, el entierro o el entierro verde.
Y si la idea te parece original, más es la alternativa que ofrece una empresa en Ghana consistente en ataúdes con formas personalizadas de animales, coches, alimentos o teléfonos móviles.
Bebidas de Samurai
La marca se llama Komvida y se ha convertido en la empresa de referencia en Kombucha en España fundada por Beatriz Magro y Nuria Morales. La kombucha es un té fermentado que se ha puesto muy de moda entre los defensores de lo sano, aunque se trata de una bebida milenaria, tanto que alguno la ha definido como “la bebida de samuráis”.
La kombucha de verdad, como Komvida, “se hace solo con cuatro ingredientes: té verde ecológico, scoby, agua y azúcar de caña ecológica”, revelan la receta, aunque también se le puede agregar alguna fruta y otros ingredientes que potencien los sabores. En cualquier caso, los que ellas usan son siempre 100% ecológicos.

Tours para peluches
Peluche travel es una agencia que organiza recorridos turísticos por Francia para los peluches. Ya que tú no puedes viajar en estos momentos, deja que lo hagan esos peluches que te han acompañado desde la infancia y recorre, a través de sus ojos, parajes originales. Para ello, esta agencia te va enviando fotografías de los lugares que visitan en su recorrido con una memoria USB y un regalo que te llevan de recuerdo.
Puede que la idea de Sabine, la emprendedora que está detrás de la agencia, te parezca un poco absurda, pero no es la primera ni la única. También la agencia Unagi Travel esta de origen japonés, organiza tours turísticos por Tokio. También en Barcelona surgió hace unos años Toy Travel que mandaba a tus peluches de vacaciones por la ciudad condal.

Vestidos de novia inspirados en la factoría Disney
Vestirte de novia con un traje como el de Jazmín (Aladdin), como la protagonista de La Bella y la Bestia, como Blancanieves, Ariel (La Sirenita)…o cualquier otro personaje femenino de la factoría Disney ya es una opción gracias a la empresa mexicana de alta costura Allure Bridals, donde acaban de lanzar una colección de vestidos de novia inspirados en los “cuentos de hada de Disney”.
Para los amantes del ‘look’ americano
Josep Corbetos es un enamorado del folk estadounidense, pero no solo de la música, sino de todo lo que le rodea. Así que un día se animó a abrir en Barcelona en una tienda especializada exclusivamente en moda folk americana y la llamó CorbetosBoots . En ella puedes comprar desde la típica bota texana que importa desde EE.UU, hasta cinturones western o cualquier otro accesorio.
Aunque la empresa se funda en 1948, hace diez años que CorbetosBoots sumó al comercio físico el canal online lo que le permite vender a todo el mundo. No obstante, entre los ilustres clientes que sus responsables dicen haber recibido en la tienda se encuentran desde el actual Rey de España, Felipe VI, hasta el cantante y compositor Bod Dylan .
Para que no te quiten el bocadillo
Aquí no hablamos de innovación en producto, aquí lo que llama la atención es el packaging para que no te roben el sandwich de toda la vida. Se trata de una bolsa normalita con cierre de cremallera pero tuneada de manera que produce la impresión de podredumbre del contenido que guarda.
En un vistazo rápido, la mancha del plástico parece estar en el pan, o en el jamón de Jabugo. El inventor ha encontrado una sencilla fórmula para ahuyentar a los amigos del bocata ajeno en la oficina. Y todo con la amenaza de una salmonela mortal de necesidad. ¿Quién te va robar el almuerzo del día con semejante aspecto?
El algoritmo que conoce la cerveza que te gusta
Midrynk es una startup española que desarrolló un algoritmo, con más de 600 parámetros y creado a partir de una cata de profesionales, que sirve para recomendarte la cerveza que más te gusta basándose en tus gustos personales. Sus impulsores resumían la idea como “un sumiller personal en tu móvil”. Además de los consumidores (drynkers), la comunidad la integran los productores de bebidas (drynkmaker). A todos ellos se dirige una solución que aúna los gustos y peculiaridades de cada bebedor con el conocimiento de expertos sumilleres para que fabricantes y vendedores atinen con la oferta.
Gorros divertidos para el quirófano
Que a la inmensa mayoría, cualquier plan le parece mucho más atractivo que entrar a quirófano parece bastante obvio. Sin embargo, alguien tuvo la idea de animar un poco el ambiente en quirófano, dotando de un toque de color los gorros de sus profesionales. Una de estas empresas es Robin Hat. Fundada en 2014 por Javier Garrido y Xavier Mas, hoy la compañía distribuye gorros quirúrgicos estampados por 16 países. La empresa cuenta también con una delegación en Chile donde quieren crecer mediante partners locales.
Fuente: emprendedores.es
Jacqueline Novogratz: «Tenemos que encontrar una nueva manera de medir qué es el éxito»
Jacqueline Novogratz dice que la pandemia ha revelado todas las heridas abiertas de los sistemas que no son sostenibles.
Trabajaba en Wall Street hasta que un día decidió hacer un cambio radical en su vida, tomó un avión y se fue a Ruanda a crear el primer banco de microfinanzas del país.
Ese fue el inicio de una larga carrera que ha llevado a la estadounidense Jacqueline Novogratz a trabajar en algunas de las comunidades más pobres del mundo.
Fundadora y directora ejecutiva del fondo de inversión sin fines de lucro Acumen, ya lleva más de tres décadas dedicada a apoyar proyectos emprendedores.
Autora de libros como «El suéter azul» y «Manifiesto para una revolución moral», Novogratz y su red de socios han implementado innovadores modelos para promover negocios exitosos con impacto social en zonas vulnerables, como el «capital paciente».
En la década de 1980 trabajaba en Wall Street y decidió renunciar a su trabajo. ¿Por qué tomó esa decisión?
Trabajaba en el Chase Manhattan Bank y el 90% del tiempo lo pasaba viajando por distintos países del mundo en desarrollo, especialmente en Latinoamérica, en una época donde había dictaduras y una crisis financiera gigantesca.
Quedé cautivada en Brasil con el extraordinario y duro trabajo que hacían las personas de las favelas y la yuxtaposición con nuestro trabajo.
Estábamos cancelando cientos de millones de dólares en préstamos impagos, y movíamos el dinero a cuentas en el extranjero, pero no invertíamos en el país.

Hablé con mi jefe y le dije que quizás sería mejor invertir en las personas de bajos ingresos en las naciones donde operábamos, ya que nos pagarían los préstamos y además haríamos una contribución al país. Pero no funcionó.
Es interesante ver cómo la banca ahora toma estos temas más seriamente. Pero en 1985 era diferente. Entonces me di cuenta de que no sería efectivo promover un cambio desde dentro del sistema bancario y que debía renunciar.
En esa época escuché sobre el trabajo de Muhammad Yunus y sus microcréditos.
Eran los primeros tiempos de las microfinanzas y de acercar la banca a personas de bajos ingresos.
Y ahora he estado haciendo este trabajo por 35 años.
¿Qué lecciones ha aprendido trabajando en el mundo de la pobreza?
La primera lección es que lo opuesto a la pobreza es la dignidad.
Creo que gran parte de esta idea viene del trabajo que hice en Ruanda. Fue ahí donde inicié el primer banco de microfinanzas del país con un pequeño grupo de mujeres líderes.
Cuando se produjo el genocidio en 1994 tuve que enfrentar el hecho de que esas mujeres asumieron distintos roles, incluyendo el de convertirse en perpetradoras del genocidio.

Esa experiencia me cambió. Aprendí que la pobreza no solo tiene que ver con los ingresos, se trata de dignidad. Se trata de tener la capacidad de contribuir al esfuerzo colectivo.
Aprendí que si vamos a construir un mundo sin pobreza, también tenemos que confrontar nuestro empobrecimiento espiritual y no solo la pobreza material.
Usted habla de dimensión material y moral de la pobreza. ¿No le parece que la dimensión política también es importante?, ¿no le hace falta esa pieza en el rompecabezas?
Creo que todo está conectado. Si la política está divorciada de nuestra humanidad, la gente se vuelve invisible. Cuántas veces nos hemos enfrentado a la invisibilidad de los pobres.
En India, por ejemplo, trabajamos con mujeres de bajos ingresos, en una zona en que los políticos querían trasladar el barrio a otra parte para crear oportunidades para la inversión extranjera, sin ninguna consideración por las personas.
A menudo es la corrupción una de las causas que mantiene a las personas en la pobreza. Entonces, es un conjunto de elementos.
La buena noticia es que está en nuestras manos. La pobreza es dignidad y la dignidad depende de un esquema moral más saludable.
Eso significa que nuestros sistemas políticos y económicos también deben inscribirse dentro de ese esquema moral.
Y en el trabajo que ustedes hacen en Acumen, ¿por qué no incorporan campañas para impulsar cambios a nivel macro en la toma de decisiones políticas y económicas?
Es una pregunta que me he hecho toda la vida.
Como emprendedores sociales trabajamos en la construcción de buenos modelos de negocios. En la medida que esos modelos han crecido, hemos hecho alianzas con gobiernos o en algunos casos con empresas.
Estamos agradecidos de los activistas que hacen campañas para que cambien las políticas; nosotros contribuimos con lo que hemos aprendido sobre cómo esas políticas pueden ser implementadas de una manera pragmática.
Entender cuál es nuestro rol y con quién tenemos que hacer alianzas es muy importante.
Lo otro que hemos aprendido es que necesitamos liderazgo y no solo modelos de negocios.
Por eso creamos una academia concebida como una escuela para el cambio social.
Desde ahí hemos apoyado a cerca de 750 líderes emprendedores emergentes en distintos países.
Muchos de ellos se han convertido en personas influyentes en sus comunidades y, en algunos casos, se han transformado en funcionarios gubernamentales.
Nuestras empresas y nuestros líderes han ayudado a proveer servicios asequibles en áreas como la salud, educación, energía, agricultura, para cerca de 300 millones de personas de bajos ingresos.
Ustedes son una organización sin fines de lucro, pero hay muchos fondos que invierten su capital con la idea de conseguir rentabilidady, al mismo tiempo, contribuir a causas sociales o ambientales. ¿Cómo ve ese tipo de iniciativas?
Aunque somos una organización sin fines de lucro, tenemos tres servicios con fines de lucro bajo nuestra estructura corporativa.
La razón es que hay un amplio espectro de capital que permite que los emprendedores construyan el tipo de empresas que puede crecer y llegar a millones de personas.
Por eso trabajamos con distintos tipos de fondos, como las subvenciones a los proyectos en su etapa inicial, que denominamos «capital paciente», donde los inversores esperan una rentabilidad en el largo plazo, 10 o 15 años.
También trabajamos con fondos filantrópicos y otro tipo de inversiones.
La realidad es que operamos en áreas difíciles hasta llegar a un punto en que podemos decir que es una empresa para invertir en ella.

Por ejemplo, en las zonas posconflicto en Colombia ha habido muy poca inversión. Ahí hay un bajo nivel de habilidades, muy poca infraestructura y casi nada de confianza.
Nosotros hemos trabajado con una asociación de agricultores por muchos años hasta llegar a un punto en que los granjeros tienen su propio plan de negocios, pagan los préstamos y son dueños de su propia empresa.
El problema es que a menudo es muy difícil para las personas de bajos ingresos acumular activos, como puede ser una casa o tener un negocio, que es la manera de construir riqueza.
La riqueza no se construye solo con ingresos. Y ese problema es parte de un sistema que falla en el capitalismo.
En relación a eso, algunos dueños de grandes empresas y fondos de inversión han dicho que es necesario arreglar el capitalismo, ¿es partidaria de esa idea?
Yo creo que tenemos que reimaginar el capitalismo.
Por demasiado tiempo este sistema ha funcionado bajo la primacía de los accionistas y no se ha hecho cargo de las externalidades que produce, usando términos económicos.
No premiamos a las compañías por sus buenas acciones, como instalarse en áreas difíciles o contratar y apoyar a personas que no han desarrollado habilidades.
Tampoco se toma en cuenta el daño medioambiental que producen nuestras empresas. Eso no es sostenible.
Una de las cosas en que nos hemos enfocado en los últimos 20 años, es medir lo que realmente importa, en vez de medir solamente lo que se puede contar.
Es fácil medir las ganancias, pero es muy difícil medir el impacto social.
Para cambiar el capitalismo hay que entender las necesidades de todas las partes que participan en un negocio y no solo los accionistas.
Tenemos que pensar a largo plazo. Tenemos que encontrar una nueva manera de medir qué es el éxito. El cambio requiere un ética que reconozca el valor de lo colectivo.
Nosotros vemos los cambios que ocurren con nuestros proyectos cuando a la gente se le paga bien, cuando los empleados tienen oportunidades reales para su crecimiento, cuando las personas pueden tomar sus propias decisiones y pueden crear empresas sostenibles en el largo plazo.
¿Pero cómo va a convencer a las personas con poder económico y político que no tienen esa ética colectiva, que solo están interesados en la rentabilidad de su empresa? Le pregunto porque la ética en los negocios, o el marco moral al que usted hace referencia, es algo a lo que no se puede obligar…
Yo partiría con el creciente número de directores de empresas que quieren hacer cambios, que quieren redefinir el propósito de los negocios, porque el camino que estamos siguiendo ahora no es sostenible para la humanidad.
Lo segundo es mostrarles a ciertas empresas que si siguen por el mismo camino su propio negocio no será viable.
Lo bueno es que hay una nueva generación que no está interesada en trabajar para empresas que dañan el medioambiente, por ejemplo.
Además, el mundo tiene ciertas herramientas para desafiar a esas empresas que no quieren avanzar en el cambio.
Y por otro lado, los clientes están cada vez más interesados en cómo viven las personas que intervienen en la cadena de producción.
En el largo plazo, las empresas sin un propósito más allá de las ganancias, tendrán menos valor y serán menos exitosas.
Entonces las empresas deberían ajustar el rumbo por su propia sobrevivencia, no solo por fines morales…
Sí, por su propia sobrevivencia y porque es lo correcto.
¿Piensa que el aumento de la desigualdad, especialmente ahora durante la pandemia, puede causar una nueva ola de disturbios sociales?
No se trata de si la va a causar o no. La desigualdad ya está provocando disturbios en muchas naciones. Lo hemos visto en Nigeria, Pakistán, India.
Esta pandemia no solo ha dejado en evidencia la gran desigualdad, también ha revelado todas las heridas abiertas de los sistemas que no son sostenibles.

Las personas de menores ingresos son las que más se enferman porque viven en espacios hacinados, con acceso limitado a la salud. Y en educación, estamos viendo una generación que quedará aún más atrás.
En las comunidades donde trabajamos, hemos visto cómo la gente se queda sin comida y hemos visto cómo el hacinamiento genera más violencia.
Hay una urgencia de ir más allá de las ideologías y enfocarnos en cómo le podemos dar más al mundo de lo que tomamos de él, como un imperativo moral.
La buena noticia es que como seres humanos somos espíritus emprendedores capaces de resolver problemas.
Durante la pandemia he visto un extraordinario nivel de innovación, con emprendedores en comunidades de bajos ingresos que resuelven sus problemas con lo que sea que tienen a la mano. Yo diría que donde hay oscuridad, al mismo tiempo hay luz.
Fuente: bbc.com
Se dedican a la compraventa de stocks procedentes de liquidaciones de negocios o cierres de determinadas líneas dentro de lo que se conoce como el ‘stock market’. La pandemia se lo está poniendo fácil.
MicroAcquire: compra de startups
El negocio de MicroAcquire se basa en una plataforma radicada en EE.UU. y fundada por Andrew Gazdecki, su CEO. Su misión, afirma, “es ayudar a otros fundadores”, sin importar lo pequeña sea una empresa, “a construir las relaciones adecuadas para llevar su carrera empresarial al siguiente nivel”, que sería la venta.
Según el portal Emprendedores, MicroAcquire conecta a empresas emergentes con potenciales adquisidores en un solo mercado. “Nuestro objetivo es ayudar a las empresas emergentes a encontrar compradores. Tan simple como eso”, resumen su razón de ser en la web. Y ya puestos, por prometer que no quede, que también puede leerse el compromiso de la compañía de “iniciar conversaciones que conduzcan a una adquisición en solo 30 días, de forma gratuita”.
TIL: maquinaria industrial

TIL es una startup que se dedica a la compraventa de maquinaria industrial. Afirman que su mayor ventaja competitiva es “ofrecer un servicio integral tanto a aquellos que quieren comprar maquinaria de segunda mano, como a aquellos que desean vender su maquinaria usada”. Aseguran, asimismo, gestionar “de manera justa y ética la maquinaria industrial proveniente de empresas que quieren renovar su línea de producción o de empresas con situaciones difíciles, tales como insolvencia, cierre, proceso de liquidación o concurso de acreedores”.
En cuanto a los servicios que ofrecen van desde la valoración e inventario de activos hasta la gestión de venta, pasando por la “recogida de residuos, cumplimiento de seguridad PRL, o a la destrucción de archivos según los dictámenes de la LPD”, entre otros.
Tuvalum: bicicletas

Tuvalum es una startup de origen valenciano que gana puestos en el mercado de las bicicletas de alta gama de segunda mano como marketplace especializado en bicicletas para uso deportivo (mountain bike, carretera, triatlón, gravel, etc.). Alejandro Pons e Ismael Labrador crearon el marketplace en el 2015 tras pasar por la aceleradora de Demium Startup. La idea original era abarcar todas las verticales de los deportes outdoor, aunque al final optaron por poner el foco en las bicicletas y sus accesorios.
Antes de cerrar una operación de venta, la bicicleta es revisada y, si es preciso reacondicionada, por expertos mecánicos para, posteriormente, certificarla. Permiten también financiar la compra. A través de esta marketplace tanto pueden vender particulares como pequeños establecimientos adquiriendo también liquidaciones.
Manzanas usadas: Dispositivos de Apple

Manzanas usadas es una plataforma para comprar y vender productos de Apple de segunda mano. La idea, lanzada en 2012 por Pelayo García y Javier Gutierrez sigue funcionando a día de hoy habiéndose convertido en una de las páginas más populares para la compraventa de dispositivos Apple. Además de contar con una amplia variedad de productos, establecen un protocolo de supervisión muy estricta para garantizar la seguridad de las transacciones.
Lean Stocks: mercado B2B online de maquinaria industrial

Lean Stocks es una plataforma digital que se especializa en la compraventa de maquinaria y servicios de la máquina herramienta. “Una solución digital en la que integrar a todos los agentes del sector creando un ecosistema único y ofreciendo un amplio abanico de servicios y oportunidades”, afirman.
Íker García (CEO), Iñaki Osa (CDO) y Gorka Ariznabarreta (CTO), integran el equipo impulsor de Lean Stocks, proyecto que surge en 2020 como producto de una dilatada experiencia en el sector. “Hemos visto una necesidad en las empresas a la hora de comprar y vender maquinaria industrial y servicios complementarios. Nuestro objetivo principal es satisfacer las necesidades de las empresas industriales creando un ecosistema alrededor de la máquina herramienta y el sector del metal. Todo ello de una forma digital a través de una plataforma interactiva”, afirman.
Asimismo, se erigen como un alternativa sostenible dentro de la economía circular, uno de los puntos que incluyen en el apartado “valores” al que suman: innovación, trabajo en equipo, humildad y constancia.
“Detecté una gran necesidad por parte de las empresas a la hora tanto de vender como de comprar maquinaria. El vendedor se encuentra con problemas de stock y le cuesta dar salida a su maquinaria y al comprador, encontrar la maquinaria o servicio que mejor se ajuste a sus necesidades. Lean Stocks soluciona todo eso”, declaraba García en otra entrevista a Emprendedores.
Fénix internacional: lo compran todo

Stockprivé: textil

Stockprivé se dedica a la venta al por mayor de ropa, zapatos y complementos de primeras marcas de moda. En esta línea, ofrecen stocks y lotes de reconocidas firmas textil y cadenas de tiendas europeas. Somos especialistas en responder a las necesidades de los minoristas de mercado de la moda, enfocamos nuestra actividad hacia todas los boutiques y tiendas de moda (Tiendas Low Cost, Tiendas Outlet, Tiendas de colecciones multi-marcas, cadenas de tiendas) al nivel nacional y internacional.
Fuente: gestion.pe